Ikea y los anuncios ¿para niños?
Se han escrito ríos de tinta sobre Ikea, y no seré yo quien ayude a descubrir algo nuevo sobre la empresa sueca. Responsables de lo que se ha llamado la democratización de los muebles de diseño, que venden a un precio realmente bajo a cambio de la única pega del haztelo tú mismo, lo que más me ha fascina de ellos es su capacidad para cargar de "glamour" el acto habitualmente cansado y aburrido de comprar muebles para tu casa.
Los que vivan como yo en ciudades sin Ikea (ejem, Ikea en Valencia, ya!!) saben que la frase "Me voy al Ikea" se ha convertido en un tópico para los jóvenes poseedores de una vivienda (jóvenes hasta 40 años, se entiende) en el que si bien se hace referencia a una ajustada economía mileurista, también subyace la realización de un acto social objeto de sana envidia por el oyente. Dicho de otro modo, el Ikea mola y el resto de tiendas de muebles no.
Ikea no sólo se ha convertido en una marca que va mucho más allá del posicionamiento propio de su sector para pasar a ser símbolo de una forma de entender la sociedad actual que se aleja de las nociones tradicionales de hogar, familia, etc.
En esta línea, me resulta curioso que sus campañas publicitarias parecen dirigirse a un target infantil, como se puede ver claramente en su último anuncio , pero que también era visible en su premiada publicidad de "la república independiente de mi casa" (por cierto, que se venden los felpudos del anuncio ), que contaban con la narración en off de un niño y una niña.
Esta publicidad viene a reflejar una tendencia cada vez más acusada por parte de los publicistas de tratar a sus clientes potenciales (especialmente en aquellos productos que se dirigen a un público ya-no-tan-joven de entre 25 - 40 años) cada vez más como a seres inmaduros nostálgicos de su infancia que como a adultos. Y es que últimamente de no ser por el producto que se intenta vender sería díficil distinguir en muchos anuncios si van dirigidos a niños o a adultos.
Y dando por hecho que Ikea (y la publicidad) son un reflejo de la sociedad mucho más real que el que aparece en los medios de comunicación y en los sesudos estudios sociológicos, habría que preguntarse que es lo que nos ha pasado en los últimos 10 años para haber creado una generación de adolescentes treintañeros.

Alfonso dijo
Mucho tiene que mejorar esta empresa, ya que ir los fines de semana al Ikea es un p... infierno!!!
Y en cuanto al tema de los treintañeros-adolescentes, ¿quien no añora tiempos mejores? ya pudiera yo volver a la universidad y vivir del cuento unos cuantos años mas, supongo que todos queremos eso, y la publicidad se aprovecha de eso :D
Saludos
23 Octubre 2007 | 11:53 AM